Me voy quedando con ciertas lecturas, con ciertos recortes que me birnda la imaginación en esta construcción de realidades que voy haciendo. Me quedo con la pasmosa, para mí, certidumbre de cambio de paradigma, de cambio profundo que debe darse, no porque a mi me plazca, sino por las variantes acumuladas en estos tiempos.
España, la crisis y el resultado de este terrible momento que viven pueblos. España y el resto de los países sometidos a esta dictadura de ajustes, tiene la alternativa que Argentina no tuvo y es la de aprender de las luchas de un pueblo que resistió. España, Grecia, Portugal deben recuperar la política. Recuperar progresivamente su política monetaria, fiscal, comercial y cambiaria, pero para eso deben recuperar sus estados y para eso deben recuperar su soberanía política.
No es una receta, es la experiencia de la lucha.
Creo que para que haya recuperación debe haber un gobierno y una fuerza política capaces de dar la pelea por esta recuperación. La política se recupera con política. Sabemos que la economía es pura narración.
Las sociedades de estos países deben entonces recrear la forma d ela política. Cortar el flujo de dinero que se llevan los ladrones y los esbirros de los bancos. Comenzar a pensar desde otro lado los caminos de la políticade los pueblos ante la arremetida criminal de los poderes económicos.
El de la foto era Buenaventura Durruti. Anarquista y combatiente. Antes de hacerse grande en la guerra civil española ¿o debo decir revolución? Durruti estuvo por Buenos Aires, expropiando bienes a los ricos. Perseguido regresó a su tierra y ahí siguió con su tarea de enfrentar dialécticamente o con las armas tanto atropello legislado.
Vuelvo.
Hablan de ajustes, hablan de economía y el resto de los muchachos siguen con sus trabajos, besando a la patrona y dejándose besar como corresponde. Nos acurrucamos en subtes o colectivos y viajamos como siempre. Trabajamos y nos dejamos llevar a donde sea con tal de salir del sitio en donde estamos. Vivimos y después nos marchamos en silencio.
A veces, como hoy por ejemplo, descubrimos que el presidente de este país que echamos luchando en las calles, está siendo juzgado se nos calienta el almita. Sonreímos feroces.
Porque lo echamos luchando. Ese ajuste que prometían eterno se quedó apilado al lado de los cadáveres de los asesinados por la policía ese lejano día de diciembre. Luchamo padres e hijos, amantes y matrimonios contra la ignomia del poder financiero. Perseguimos siempre la ternura a pesar de los balazos y las cargas de la montada.
Hoy, De la Rúa enfrenta un nuevo juicio por sobornos a senadores y diputados para aprobar la llamada flexibilización laboral. Estos demócratas de papel, se hacen hoy los distraídos, no recuerdan o se ocultan en que esas jornadas son el pasado y que no vale la pena hablar de el. Sin embargo en lo colectivo, queda la sensación secreta del triunfo, de arrancarle al poder, un pequeña cuota del poder con la rebelión en las calles.
Todo es política. Desde los gestos mismos construímos políticas. Desde la lucha constante.
Nadie dijo que esto iba a ser fácil. Nunca lo dijo nadie.
Sigo pensando.
Por eso, los pueblos se nutren de ejemplos de otros pueblos. No hay desmedro en ello ni menoscabo. Solamente hay enseñanzas latentes, que esperan poder ser desarrolladas, no ya para la toma del poder, sino para vivir en paz, para volver a vivir en paz.
A lo mejor de esto se trata todo.
Un abrazo.
miércoles, 15 de agosto de 2012
martes, 14 de agosto de 2012
Cuestión de pensar
Acabo de prepararme el mate. Se puso gris y llueve como el diluvio. Miro la foto, que publicó El Rincón de Gumer el pasado 8 de agosto. Es España, la tomo prestada y me quedo mateando en soledad. Pensando en estas circunstancias que nos rodean. En el lento viraje hacia la nada en la que estamos metidos. Ese espacio de lucha, de confrontar todos los días con una realidad aparentemente diferente y que sin embargo nos llega como una película ya vista.
Los lúmpenes de la derecha, la de aquí o la de allá, son iguales. Se escudan en la acumulación de charla para despistar. Dicen que las cosas van mal, por este parajes, mientras las cosas van un poco mejor. Dicen por allá, que las cosas van bien, mientras el derrumbe de ese país es sonoro y caótico.
Mienten todo el tiempo. Nos meten miedo en el cuerpo y perdemos como siempre.
Miro llover por la ventana de mi casa. La cortina de agua es persistente. Leo dos o tres libros que tengo pendientes. Escribo a mano, poemas que seguramente serán quemados en el silencio de la tarde.
Leo a mi amigo del suburbiomoscovita y veo que se ha puesto negro como este martes de tormentas. Habla sobre el suicidio. Lo hace con esa delicadeza y ese honor, que conmueve. Pero el tema es ancho como esta vida.
Salgo al chino de la otra cuadra a comprar cigarrillos, esquivo lagunas en la vereda y baldosas flojas. Algunos regalitos de los perros, mejor dicho regalos de sus dueños y vuelvo con mi ración de nicotina.Pongo como siempre música y sigo pensando.
Releo la foto. Son policías que piden perdón. ¿A quién?
A las personas a las que suelen arrearle palos y balas no tan de goma, cada vez que reprimen. A ellos mismos, a sus hijos, a ese movimiento de centro derecha que son finalmente los Indignados. No se sabe. Solo se intuye.
Por estas playas a los milicos y sus secuaces, los llevamos a juicio. Les damos lo mismo que el poder suele darnos a todo el resto.
Discuto conmigo. Este gobierno comunica mal ¿qué quiere decir comunica mal? No lo se. Le falta discusión a la cosa. Mientras tanto esos lúmpenes de la derecha criolla, quieren seguir la guerrita. Vaticinan las desgracias, clausuran cualquier debate, mientras los periodistas heróicos cobran sobresueldos en sobres bien cerrados de multinacionales y monopolios para que hagan bien su trabajo: el de desinformar a reglamento. Cuando los descubren el lumpenaje de señoras copetudas y sus mariditos eunucos guampudos, claman por la libertad de prensa. Se desgarran las vestiduras y sueñan con la venganza.
Disiento a solas con muchas cosas de este gobierno.
Pero esto sigue siendo indudablemente mejor que cualquier otro escenario político.
Vuelvo a España.
Escucho "Morenika" de Avishai Cohen de fondo. Qué músico increíble es este fulano. De a poco lo fuí descubriendo, creo que gracias a El Rincón de Gumer. Lo dejo hacer.
Pienso en la capacidad de reacción de los pueblos. Creo que estos tiempos de acumulación capitalista mediante la timba, toca a su fin. Le debe llegar el final. Salvan bancos que vuelven a estafar a los países. Mientras las culpas se enjuagan como ropa blanca en los ríos de los pobres.
Pero lo de España no es un castigo divino. No. Es la certificación cruel de aquello que se ha hecho durante siglos en los países subdesarrollados. Pero España sigue sosteniendo a estos delincuentes, sigue apretando los dientes y deseando que mañana venga distinto.
Por aquí algunas cuestiones no son muy diferentes. Resulta que esta ciudad tiene un alcalde, que como buen Napoleón, dejó a los habitantes sin subtes, metro, a un millón de pasajeros diarios durante diez días. El porteño que es como todo fascista, enano de alma, lo voto religiosamente y este que no sabe siquiera que está en el gobierno, seduce a las chiquitas y no tan chiquitas de los barrios aritocráticos, con su risa de galán italiano.
En fin.
Después de muchos años de ausencia me acabo de reencontrar con este disco notable. The Jazztet and John Lewis. Disco que había desaparecido hace ya muchos años. Art Farmer y Benny Golson, una noche de música en Nueva York, le pidieron al pianista John Lewis, que les hiciera el arreglo de un nuevo disco. Lewis, pianista de lujo y que por aquellos años formaba parte de Modern Jazz Quartet era una especie de genio de la escena musical. Parecía algo improbable, algo que no habría de pasar de las excusas y todos amigos. Farmer no obstante lo invitó a un concierto que el Jazztet iba a dar. Allí fue Lewis y sorprendido, comenzó a pensar en los arreglos de un nuevo disco. Noches después, el 20 y 21 de diciembre de 1960, entraron a un estudio de grabación y grabaron este clásico de la música popular. Así el sexteto, relativamente nuevo en la escena musical, se encontró con seis temas arreglados por el músico renombrado y respetado. De esta manera Art Farmer en trompeta, Benny Golson en saxo, Tom McIntosh en trombón, Cedar Walton al piano, Thomas Williams en contrabajo y Albert "Tootie" Heath en la batería le dieron forma a esta aventura siguiendo las directrices de un pianista que venía de una estructura musical notoriamente diferente del Jazztet. Disco invalorable, que como documento retrata toda una época.
Digo.
A veces nos aturde demasiado esta cuestión de pensar. Nos somete a la singular melancolía de la resignación. Nos arrumba entre papeles viejos, recuerdos polvorientos, sabores rancios en nuestras bocas, pero es indudable que hay que ponerse a ello.
Por el momento no encuentro debates atractivos. Todo es a ras del piso. Nadie desentona desde este lado. Del lado del lumpenaje, ni siquiera es para prestarles atención. Pero de este costadito nadie saca los pies del plato.
Hacen oficialismo berreta. Chupan las medias y nadie ejerce la crítica. Callan. Temerosos y temblorosos. Acuerdan en todo sin chistar. La realidad en sí misma siempre suele carecer de encanto. Pero es una construcción de nuestro hacer. Nosotrros la vamos haciendo ladrillo a ladrillo.
Será que mientras dura el invierno todo se pone gris, sin hojas.
Una de las cosas que a veces soy con casi demsiado ardor es la de ser disidente. Será por eso que escribo esto ahora, mientras me dejo llevar por estas cuestiones de ponerme a pensar.
Un saludo.
Los lúmpenes de la derecha, la de aquí o la de allá, son iguales. Se escudan en la acumulación de charla para despistar. Dicen que las cosas van mal, por este parajes, mientras las cosas van un poco mejor. Dicen por allá, que las cosas van bien, mientras el derrumbe de ese país es sonoro y caótico.
Mienten todo el tiempo. Nos meten miedo en el cuerpo y perdemos como siempre.
Miro llover por la ventana de mi casa. La cortina de agua es persistente. Leo dos o tres libros que tengo pendientes. Escribo a mano, poemas que seguramente serán quemados en el silencio de la tarde.
Leo a mi amigo del suburbiomoscovita y veo que se ha puesto negro como este martes de tormentas. Habla sobre el suicidio. Lo hace con esa delicadeza y ese honor, que conmueve. Pero el tema es ancho como esta vida.
Salgo al chino de la otra cuadra a comprar cigarrillos, esquivo lagunas en la vereda y baldosas flojas. Algunos regalitos de los perros, mejor dicho regalos de sus dueños y vuelvo con mi ración de nicotina.Pongo como siempre música y sigo pensando.
Releo la foto. Son policías que piden perdón. ¿A quién?
A las personas a las que suelen arrearle palos y balas no tan de goma, cada vez que reprimen. A ellos mismos, a sus hijos, a ese movimiento de centro derecha que son finalmente los Indignados. No se sabe. Solo se intuye.
Por estas playas a los milicos y sus secuaces, los llevamos a juicio. Les damos lo mismo que el poder suele darnos a todo el resto.
Discuto conmigo. Este gobierno comunica mal ¿qué quiere decir comunica mal? No lo se. Le falta discusión a la cosa. Mientras tanto esos lúmpenes de la derecha criolla, quieren seguir la guerrita. Vaticinan las desgracias, clausuran cualquier debate, mientras los periodistas heróicos cobran sobresueldos en sobres bien cerrados de multinacionales y monopolios para que hagan bien su trabajo: el de desinformar a reglamento. Cuando los descubren el lumpenaje de señoras copetudas y sus mariditos eunucos guampudos, claman por la libertad de prensa. Se desgarran las vestiduras y sueñan con la venganza.
Disiento a solas con muchas cosas de este gobierno.
Pero esto sigue siendo indudablemente mejor que cualquier otro escenario político.
Vuelvo a España.
Escucho "Morenika" de Avishai Cohen de fondo. Qué músico increíble es este fulano. De a poco lo fuí descubriendo, creo que gracias a El Rincón de Gumer. Lo dejo hacer.
Pienso en la capacidad de reacción de los pueblos. Creo que estos tiempos de acumulación capitalista mediante la timba, toca a su fin. Le debe llegar el final. Salvan bancos que vuelven a estafar a los países. Mientras las culpas se enjuagan como ropa blanca en los ríos de los pobres.
Pero lo de España no es un castigo divino. No. Es la certificación cruel de aquello que se ha hecho durante siglos en los países subdesarrollados. Pero España sigue sosteniendo a estos delincuentes, sigue apretando los dientes y deseando que mañana venga distinto.
Por aquí algunas cuestiones no son muy diferentes. Resulta que esta ciudad tiene un alcalde, que como buen Napoleón, dejó a los habitantes sin subtes, metro, a un millón de pasajeros diarios durante diez días. El porteño que es como todo fascista, enano de alma, lo voto religiosamente y este que no sabe siquiera que está en el gobierno, seduce a las chiquitas y no tan chiquitas de los barrios aritocráticos, con su risa de galán italiano.
En fin.
Después de muchos años de ausencia me acabo de reencontrar con este disco notable. The Jazztet and John Lewis. Disco que había desaparecido hace ya muchos años. Art Farmer y Benny Golson, una noche de música en Nueva York, le pidieron al pianista John Lewis, que les hiciera el arreglo de un nuevo disco. Lewis, pianista de lujo y que por aquellos años formaba parte de Modern Jazz Quartet era una especie de genio de la escena musical. Parecía algo improbable, algo que no habría de pasar de las excusas y todos amigos. Farmer no obstante lo invitó a un concierto que el Jazztet iba a dar. Allí fue Lewis y sorprendido, comenzó a pensar en los arreglos de un nuevo disco. Noches después, el 20 y 21 de diciembre de 1960, entraron a un estudio de grabación y grabaron este clásico de la música popular. Así el sexteto, relativamente nuevo en la escena musical, se encontró con seis temas arreglados por el músico renombrado y respetado. De esta manera Art Farmer en trompeta, Benny Golson en saxo, Tom McIntosh en trombón, Cedar Walton al piano, Thomas Williams en contrabajo y Albert "Tootie" Heath en la batería le dieron forma a esta aventura siguiendo las directrices de un pianista que venía de una estructura musical notoriamente diferente del Jazztet. Disco invalorable, que como documento retrata toda una época.
Digo.
A veces nos aturde demasiado esta cuestión de pensar. Nos somete a la singular melancolía de la resignación. Nos arrumba entre papeles viejos, recuerdos polvorientos, sabores rancios en nuestras bocas, pero es indudable que hay que ponerse a ello.
Por el momento no encuentro debates atractivos. Todo es a ras del piso. Nadie desentona desde este lado. Del lado del lumpenaje, ni siquiera es para prestarles atención. Pero de este costadito nadie saca los pies del plato.
Hacen oficialismo berreta. Chupan las medias y nadie ejerce la crítica. Callan. Temerosos y temblorosos. Acuerdan en todo sin chistar. La realidad en sí misma siempre suele carecer de encanto. Pero es una construcción de nuestro hacer. Nosotrros la vamos haciendo ladrillo a ladrillo.
Será que mientras dura el invierno todo se pone gris, sin hojas.
Una de las cosas que a veces soy con casi demsiado ardor es la de ser disidente. Será por eso que escribo esto ahora, mientras me dejo llevar por estas cuestiones de ponerme a pensar.
Un saludo.
viernes, 10 de agosto de 2012
Un apacible viernes
Me tranquilizo. Abandono palabras e intenciones. Estoy en edad de sosegarme un poco. Me relajo, me descuido, me cuido. Me quedo quieto y dejo hacer mientras miro. Es decir me dedico al placer de los pobres y ajenos.
Pongo música. Enciendo un cigarrillo y me dedico a escuchar el sonido ambiente que yo mismo me prometo.
Escucho por ejemplo a esta ejemplar banda de Nueva Orleans, que hace buena música y que demuestra que el ritmo, ese que late por esa zona lleva su nombre: Galactic y un trabajo en vivo del año 2007. "Live At Jazz Fest 2007" se llama este especie de llamado al sonido y al ritmo más caro. Ya sacaron otros trabajos después de este, pero aquí está plenamente marcado ese acercamineto a la música con frenesí que después habría de ser una especie de carta de presentación. Este tampoco es el primer disco de ellos. No importa, la esencia está ahí, en ese jugarse en el vivo buscando otras puntas para acercarse. Música que alegra esta salida del sol en una ciudad recóndita. Todo confluye entonces. Suenan los Galactic y paracen que esán aquí al lado. Haciendo música, construyendo memoria. Se deja uno llevar por este desmadre y se pone feliz de solo escucharlo. Después ellos, se acercaron a otros musicos y otras músicas, siempre con su sello personal. Uno de los últimos trabajos fue volcarse a la música del Brasil, al frebo más precisamente y obtuvieron otro de esos trabajos memorables. Disco ideal para dejar que el sol camine por las ventanas de cualquier buena casa.
Preparo mi pan, amaso con ardor, mezclo harinas, aguas y masa madre y me siento perfecto. Caliento el agua para el matecito de la tarde, miro por la ventana.
La música sigue.
El día se corre, se muda siguiendo las huellas del sol. Mis plantitas en el balcón lucen su verde casi perfecto. Me relajo, es viernes. Vale la pena, siempre vale la pena un poco de música. Cambio.
Omar Sosa es uno de los mejores pianistas cubanos de los últimos tiempos, por supuesto que para mí. Un músico virtuoso, audaz y que ahora con el sardo Paolo Fresu en la trompeta y el cellista brasileño Jaques Morelenbaum acaban de organizar una maravilla llamada "Alma". Esto ya son palabras mayores. Un interesante entramado de músicas que se descuelgan por los parlantes hablan de una síntesis increíble. Tres musicos notables haciendo una música notable, exigente y relajada. Vuelvo a Sosa, su capacidad para unir esa parte profana que le llega desde su origen y transformarla en una plena gama de sonidos e intenciones hacen de él, uno de los compositores más importantes surgidos de Latinoamérica de los últimos años. Aclamado en ciertos lugares y practicamente desconocido en buena parte de este mundo, Omar Sosa es uno de los secretos mejor guardados de la música moderna. Disco inteligente y sobrio, despliega un mundo de sonidos propios que continuan habitando en esta unión entre trompetista y pianista admirablemente.
Segundo disco de ellos, el primero "Promise" también es casi obligatorio escucharlo para comprender los caminos que han seguido estos dos buenos músicos.
Pero hoy, me quedo con este interesante y profundo trabajo que llega al alma a fuerza de deslumbramiento que produce el entrecruzamiento de diferentes huellas musicales provenientes también de diferentes estéticas y de, esto es lo mejor para mí, apuestas que conllevan riesgos y alegrías.
El cielo, ya se sabe por estas llanuras, se ha puesto celeste como los mejores días. Es cuestión entonces de aprovechar la volada y dejarse llevar, aflojarse un poquito, desabrocharse y dejarse llevar a cualquier sitio, da lo mismo. Lo importante es que otros hagan.
Ani di Franco es una conocida militante feminista de los estados Unidos. Pero además es una talentosa compositora y cantante. Este disco "Out of Range" es de 1994. Escuchado hoy, se percibe que sigue teniendo la misma intensidad, que el tiempo no ha pasado por el dejando huellas o secuelas. Suena a pesar de estos casi veinte años transcurridos a música de hoy, con algo de polvo, algunas motas diseminadas, pero sigue siendo atractivo en todo su conjunto. Un puñado de buenas canciones, una buena voz y un impecable acompañamiento hacen de este, un disco histórico. Trabajo que merece ser escuchado repetidas veces para disfrutar, nada más ni nada menos. Un disco preciso para pasar un buen momento. Aquí están las huellas que habrían de trazar el camino posterior de esta cantante, buena cantante y compositora. La lista de grabaciones de Ani di Franco es interesante. Pero me detengo aquí por ejemplo en "Hell Yeah", deslumbrante parcela de buena música o en "Face Up and Sing" o en "The Dinner", pequeños rastros de esta cantante norteamericana que ha logrado hacerse un sitio propio y necesario para la buena música. A pesar de tener tantos encima, este trabajo es como el buen vino, ha ido ganando cuerpo y sabor con el tiempo. A lo mejor, este es un buen inicio para aquellos que buscan buena música, a pesar de ser del siglo pasado, mantiene intactos el sonido y la intención.
Tomo mate, cambio de músicas. Acumulo libros, papeles escritos, datos y nombres. Algunos son falsos, digo sobre los datos y los nombres, lo importante a veces radica en descorrer el velo y sumar nombres necesarios falso o no, en esa cuenta que portamos desde siempre.
Tendrá que ver con esa perpetua pasión clandestina. Ese viejo amor sin nombre y sin cuerpo. No lo se.
Choco de frente con todo un monumento. Este canto en el canto mismo de la vida. María Bethania. Obra de arte, ella y lo que hace siempre. "Oásis" es un disco desnudo, que desnuda todo, la sombra de su voz que desde siempre da cobijo a cientos de voces, cientos de músicas. Me quedo paralizado cada vez que escucho este trabajo. Quieto. Ahora me resbala por el cuerpo por ejemplo esa voz, que recoge tradiciones y viejas historias que nos vienen desde los tiempos oscuros del comienzo. María Bethania resplandece en este trabajo obligatorio. Puesta al día de un talento sin límites. Disco que es una especie de desmotración gestado por una cantante que mucho tiene que ver con el desarrollo de la canción del Brasil. "Vive" tema de Djavan, "Casablanca", "O Velho Francisco" de Chico Buarque, "Calmaria" o la perfecta e inspirada "Carta de amor" de Paulo Cesar Pinherio, canción esta que contiene un texto de la propia Bethania, recitado por ella, conforman un perfil, un costado de la música popular que supo mantener e incluso acrecentar el espíritu de esta mujer que desde siempre hace nuevas muescas en la madera del tiempo.
Me repito, se que me repito, pero con esta mujer, mejor es intentar siempre repetir, repetirse y dejarse llevar como un alucinado hacia ninguna parte.
Dejo por un momento, Riego mis plantitas y huelo Buenos Aires después de días de cielos cubiertos, de lluvias y esas cuestiones propias del invierno.
Esta noche volveré, si tengo suerte a contemplar la Cruz del Sur, seguramente sigue en donde la dejamos semanas atrás. Algo siempre indicó este juego de estrellas en el cielo oscuro de las noches argentinas, especie de pasión desmedida por la dirección que suelen tener los argentinos pérdidos.
El disco de Repac es perfecto para entender por donde pasa hoy cierto sonido, cierto intento de hacer música. "All Ready?"; "Cenas de Gaby" o el elocuente "Haiti Bottleneck" son pequeñas escenas de un mundo que se trasluce en la música de este guitarrista.
Mejor dicho, la música traduce ese idioma profundo que nos lleva, que llevamos dentro. Que nos da cobijo y que nos acompaña como fotos imprecisas de nuestra memoria. Son construcciones romanas sobre construcciones también romanas. Así nuestra memoria también se edifica y se consolida dentro de nosotros, haciendo justamente eso. Creamos la imprecisión como método de supervivencia y después tratamos de configurar nuestra historia particular desde esas supuestas ruinas que nos conforman.
Cambio.
Todo un clásico. Un disco perfecto también. Grabado en uno de los mejores años del jazz: 1959, por dos tipos que se odiaban a muerte: Duke Ellington y Johnny Hodges. Resulta, que los dos en ese año profundamente cambiante, grabaron dos trabajos juntos. "Back to Back", notable y fresco. Disco que bien escuchado encierra unas cuantas lecciones de buen gusto y de buena música. El otro, también disco emblemático y obligatorio se llamó "Side by Side", del cual en algún momento escribiré algo. Pero "Back to Back", es, sigue siendo uno de los mejores momentos de buena música. A pesar de las peleas entre ellos dos, conocidas mucho tiempo después, hablan a las claras de ese temperamento inusitado que tenía el duque como maestro de música. Hablar de Ellington, significa hablar del jazz pura y exclusivamente en toda su extensión. La discografía de este hombre es inagotable y se le entre por donde se le entre, uno siempre encuentra un mundo de maravillas. Su sonido particular, su permanente innovación y su lucha constante en torno de la música le permitieron abarcar todos los registros dentro de la música también popular.
El disco es preciso. Permite descorrer una cortina en esa transición que abarcó tres años y que se inició el 1º de enero de 1959. En esos años y si siguen las pistas, descubriran las mejores grabaciones de la historia del jazz. Este es uno de ellos y es emocionante dejarse llevar por esta música.
Asi, mientras ordeno mis impulsos, dejo que la música hable por mí. Me lleve de viaje lejos y me devuelva maltrecho, como siempre suele ocurrir con las escapadas y otros pecados necesarios para seguir disfrutando de esta estancia, que caratulamos como vida.
Nada más por hoy.
El debate
Por momentos esta realidad nos demanda. Pregunta, interroga sobre ese nosotros, que intentamos mantener a toda costa. Hacer fisuras en el debate homogéneo, tratar de incidir un poco. A lo mejor de eso se trata. De penetrar en algo, que nos somete a tratar de concretar un poco de lucidez acaso. Es entonces que en este relámpago que llamamos vida, ocurren hechos, se amontonan informaciones, se tejen ideas al compás de esa resolución ineludible, que creemos, debe producirse en cualquier momento.
Hago un punto.
Hace unos años, descubrí por accidente a un escritor. Fue a través de Antony Beevor, historiador inglés, que mientras escribía la historia sobre Stalingrado, sobre esa tumba del nazismo, descubrió a este periodista tremendo llamado Vasili Grossman. Allí siguiendo, pagina a página "Un Escritor en Guerra", comencé a juntar piezas. A interesarme por un hombre que desde su actividad en medio de la guerra, era uno de los periodistas más leídos por las tropas soviéticas. Soldados matando y muriendo, que tenían acceso a un periódico.El dato no es menor. soldados leyendo. Que les contaba, les narraba lo que estaban viviendo en ese disparate mayúsculo que es la guerra en sí. Grossman junto con otros no menos importantes periodistas, se jugaban la vida al lado de ellos, en esa lucha encarnizada en contra de los nazis.
Así desde las páginas de "Estrella Roja", Grossman le ponía letra a esta defensa que hacía el pueblo soviético de su tierra, de sus ideas, de su elección profunda en contra del fascismo.
Aquí quiero hacer un alto.
Hitler es el mayor invento del capitalismo para destruir a la Unión soviética. Lo dejaron hacer, le permitieron congregar en torno de una idea demencial, apoyado por banqueros e industriales, una idea de enfrentamiento global en contra del marxismo.
El motivo era destruir la idea del comunismo que desde ese país, cuestionaba ese paradigma profundo que es el de la acumulación capitalista a toda costa.
Vuelvo a Grossman. Leí este libro y comencé a buscarlo. Poco tiempo después se editó la increíble y rotunda "Vida y Destino".
Ahí me descubrí ante uno de los mejores autores soviéticos. No rusos, sino soviéticos, con lo que esto pueda significar. Libro que comenté a mis amigos, que regalé y que leí con atención y emoción.
Grossman era judío y comunista, pero por sobre todas las cuestiones era profundamente ruso. Después de ser uno de los primeros en penetrar en Berlín junto con las tropas soviéticas, de haber sido un héroe desde su máquina de escribir, de haber participado desde su puesto en la liberación de su patria y luego de buena parte de esa Europa. Contienente este, que hoy, dicen en algunos bares de Londres, por ejemplo, que el capitalismo anda con ganas de volver a una escalofriante escalada bélica, para darle cabida a los millones de desocupados que pululan por ahí y sacarse de encima este excedente de cuerpos que molestan y que demandan cosas a los estados que tienen otras prioridades, otros negocios en mente que ese de andar pensando en sus gentes.
Vuelvo a Grossman. Años después, en charlas de madrugadas con mi amigo de los suburbios moscovitas, lo sorprendí dentro de su inagotable capacidad de lecturas rusas o eslavas. Digo lo sorprendí y a lo mejor este compañero dueño de una amabilidad antigua, me dejó hacer.
Lo cierto es que este fervor inicial mío, se contagió del fervor de este otro y así, terminamos los dos, siguiendo los pasos de este escritor notable y obligatorio.
Grossman como no podía ser de otro modo, fue prohibido por el "Pepe" Stalin. Cayó en desgracia y debió ocultar sus escritos. Dicen, que en los múltiples allanamientos a los que lo sometían, llegaron a quitarle hasta las cintas de las máquinas de escribir.
Dato. En una época, para escribir, los escritores utilizaban, algunos, máquinas de escribir. Teclas y tinta, dejaban la idea colgada de un papel. Este, con el tiempo se tornaba amarillento y después, irremediablemente se perdía.
Vuelvo.
Acabo de terminar, después de mucho tiempo un trabajo monumental emprendido por Vasili Grossman y el también inmenso poeta, periodista y corresponsal de guerra que fuera Ilyá Ehrenburg. Trabajo traducido directamente del ruso por el español Jorge Ferrer.
"El Libro Negro", que ambos recopilaron y editaron con la finalidad expresa de plasmar en papel, el horror llevado a cabo por los nazis durante la guerra. Testimonios que sobrecogen, que arrasan todo tipo de entendimiento mejor dicho, que permiten descubrir que el fundamento nazi era solamente el exterminio. Desde aquí Grossman y Ehrenburg, juntan las piezas de ese terror llevado a cabo por los defensores de la pureza de la raza. Recopilan para aportar pruebas en el futuro juicio a los asesinos. Toman testimonios de los sobrevivientes, narran el heroísmo de aquellos que se enfrentaron en soledad a este demostración palpable de crueldad. Sabiendo que no es ficción, sino la construcción de un documento, parcialmente prohibido u ocultado durante muchos años, es que este trabajo aporta, la visión desde el otro lado de la crueldad. Es decir, eran judíos, comunistas, soviéticos, pero lo esencial, digo, es que eran hombres y mujeres que debieron enfrentar a solas esta política de exterminio como método en si mismo.
Libro doloroso, que sin embargo presta una formidable herramienta, para intentar descifrar esta realidad que implanta este fascismo de mercado siguiendo la pauta de pueblos elegidos y pueblos desechables.
Cambiaron los tiempos. Son políticamente más correctos. Pero, se refugia en el interior del discurso dominante, que ya existen pueblos inviables.
Hace días, Israel, por ejemplo, acaba de promulgar una ley racial. Dicha ley prohíbe a los árabes denunciar crímenes de lesa humanidad en los territorios ocupados.
O por ejemplo el llamado de Obama a Rajoy en sus merecidas vacaciones, para intercambiar ideas sobre el futuro militar que se desea para Siria.
Tanto Obama como Rajoy, tienen millones de desocupados en sus países como para iniciar la nueva cruzada.
Digo.
Las noticias que vienen de España, son dolorosas. Explicables, pero tremendas. Por haberlas padecido, este país no es mejor. Solamente nos queda acompañar, tratar de incidir en algo sobre una realidad, que como producto de la imaginación, está exterminando aquellos lazos, vínculos sociales que conforman el entretejido social profundo. Por eso creo, que a la hora de buscar culpables, el trabajo debe ser definir el rol de los capitalistas en torno del desguace de un país. El pueblo, solamente carga sobre sus hombros, la culpa de tener la clase dirigente que se tiene.
El problema no son los españoles, sino esos traidores que han comenzado la guerra sin advertirles a las víctimas que ellas, serán la ofrenda al desmesurado apetito de acumulación y robo que están llevando a cabo.
Entonces ni mejores ni peores. Solo pueblos en lucha.
Hago un punto.
Hace unos años, descubrí por accidente a un escritor. Fue a través de Antony Beevor, historiador inglés, que mientras escribía la historia sobre Stalingrado, sobre esa tumba del nazismo, descubrió a este periodista tremendo llamado Vasili Grossman. Allí siguiendo, pagina a página "Un Escritor en Guerra", comencé a juntar piezas. A interesarme por un hombre que desde su actividad en medio de la guerra, era uno de los periodistas más leídos por las tropas soviéticas. Soldados matando y muriendo, que tenían acceso a un periódico.El dato no es menor. soldados leyendo. Que les contaba, les narraba lo que estaban viviendo en ese disparate mayúsculo que es la guerra en sí. Grossman junto con otros no menos importantes periodistas, se jugaban la vida al lado de ellos, en esa lucha encarnizada en contra de los nazis.
Así desde las páginas de "Estrella Roja", Grossman le ponía letra a esta defensa que hacía el pueblo soviético de su tierra, de sus ideas, de su elección profunda en contra del fascismo.
Aquí quiero hacer un alto.
Hitler es el mayor invento del capitalismo para destruir a la Unión soviética. Lo dejaron hacer, le permitieron congregar en torno de una idea demencial, apoyado por banqueros e industriales, una idea de enfrentamiento global en contra del marxismo.
El motivo era destruir la idea del comunismo que desde ese país, cuestionaba ese paradigma profundo que es el de la acumulación capitalista a toda costa.
Vuelvo a Grossman. Leí este libro y comencé a buscarlo. Poco tiempo después se editó la increíble y rotunda "Vida y Destino".
Ahí me descubrí ante uno de los mejores autores soviéticos. No rusos, sino soviéticos, con lo que esto pueda significar. Libro que comenté a mis amigos, que regalé y que leí con atención y emoción.
Grossman era judío y comunista, pero por sobre todas las cuestiones era profundamente ruso. Después de ser uno de los primeros en penetrar en Berlín junto con las tropas soviéticas, de haber sido un héroe desde su máquina de escribir, de haber participado desde su puesto en la liberación de su patria y luego de buena parte de esa Europa. Contienente este, que hoy, dicen en algunos bares de Londres, por ejemplo, que el capitalismo anda con ganas de volver a una escalofriante escalada bélica, para darle cabida a los millones de desocupados que pululan por ahí y sacarse de encima este excedente de cuerpos que molestan y que demandan cosas a los estados que tienen otras prioridades, otros negocios en mente que ese de andar pensando en sus gentes.
Vuelvo a Grossman. Años después, en charlas de madrugadas con mi amigo de los suburbios moscovitas, lo sorprendí dentro de su inagotable capacidad de lecturas rusas o eslavas. Digo lo sorprendí y a lo mejor este compañero dueño de una amabilidad antigua, me dejó hacer.
Lo cierto es que este fervor inicial mío, se contagió del fervor de este otro y así, terminamos los dos, siguiendo los pasos de este escritor notable y obligatorio.
Grossman como no podía ser de otro modo, fue prohibido por el "Pepe" Stalin. Cayó en desgracia y debió ocultar sus escritos. Dicen, que en los múltiples allanamientos a los que lo sometían, llegaron a quitarle hasta las cintas de las máquinas de escribir.
Dato. En una época, para escribir, los escritores utilizaban, algunos, máquinas de escribir. Teclas y tinta, dejaban la idea colgada de un papel. Este, con el tiempo se tornaba amarillento y después, irremediablemente se perdía.
Vuelvo.
Acabo de terminar, después de mucho tiempo un trabajo monumental emprendido por Vasili Grossman y el también inmenso poeta, periodista y corresponsal de guerra que fuera Ilyá Ehrenburg. Trabajo traducido directamente del ruso por el español Jorge Ferrer.
"El Libro Negro", que ambos recopilaron y editaron con la finalidad expresa de plasmar en papel, el horror llevado a cabo por los nazis durante la guerra. Testimonios que sobrecogen, que arrasan todo tipo de entendimiento mejor dicho, que permiten descubrir que el fundamento nazi era solamente el exterminio. Desde aquí Grossman y Ehrenburg, juntan las piezas de ese terror llevado a cabo por los defensores de la pureza de la raza. Recopilan para aportar pruebas en el futuro juicio a los asesinos. Toman testimonios de los sobrevivientes, narran el heroísmo de aquellos que se enfrentaron en soledad a este demostración palpable de crueldad. Sabiendo que no es ficción, sino la construcción de un documento, parcialmente prohibido u ocultado durante muchos años, es que este trabajo aporta, la visión desde el otro lado de la crueldad. Es decir, eran judíos, comunistas, soviéticos, pero lo esencial, digo, es que eran hombres y mujeres que debieron enfrentar a solas esta política de exterminio como método en si mismo.
Libro doloroso, que sin embargo presta una formidable herramienta, para intentar descifrar esta realidad que implanta este fascismo de mercado siguiendo la pauta de pueblos elegidos y pueblos desechables.
Cambiaron los tiempos. Son políticamente más correctos. Pero, se refugia en el interior del discurso dominante, que ya existen pueblos inviables.
Hace días, Israel, por ejemplo, acaba de promulgar una ley racial. Dicha ley prohíbe a los árabes denunciar crímenes de lesa humanidad en los territorios ocupados.
O por ejemplo el llamado de Obama a Rajoy en sus merecidas vacaciones, para intercambiar ideas sobre el futuro militar que se desea para Siria.
Tanto Obama como Rajoy, tienen millones de desocupados en sus países como para iniciar la nueva cruzada.
Digo.
Las noticias que vienen de España, son dolorosas. Explicables, pero tremendas. Por haberlas padecido, este país no es mejor. Solamente nos queda acompañar, tratar de incidir en algo sobre una realidad, que como producto de la imaginación, está exterminando aquellos lazos, vínculos sociales que conforman el entretejido social profundo. Por eso creo, que a la hora de buscar culpables, el trabajo debe ser definir el rol de los capitalistas en torno del desguace de un país. El pueblo, solamente carga sobre sus hombros, la culpa de tener la clase dirigente que se tiene.
El problema no son los españoles, sino esos traidores que han comenzado la guerra sin advertirles a las víctimas que ellas, serán la ofrenda al desmesurado apetito de acumulación y robo que están llevando a cabo.
Entonces ni mejores ni peores. Solo pueblos en lucha.
domingo, 5 de agosto de 2012
El famoso plan B
La economía se sabe, es pura narración. Construcción que engorda el relato. Pero en economía siempre se saben los pasos que se dan y los resultados a los que se quiere llegar. Es en definitiva parte del discurso dominante. Por eso cuando la presidenta, en determinado momento de su discurso ante los dueños de ese capital fantástico, que es pura invención para justificar los saqueos de siempre, les dijo, ustedes a nosotros, los peronistas, no nos quieren, pero con nosotros ganan siempre mucho dinero, recreando los dichos, dichos en otro momento por Perón en el mismo lugar. Es decir venía a decirles a estos señores, que no insistan, que ganan mucho desde la nada misma y con el sudor de otros, no el suyo como corresponde.
Por momentos tengo la insensata sensación de presentir, que la presidenta es el único cuadro cabal que hay en esta etapa superadora. Sintetiza en ella misma el accionar político y como siempre es característico del peronismo, en este siempre cohabitan grandezas y profundas miserias. Es una historia desbocada en sí misma y de allí surgen líneas, que se cruzan, que se cambian de sitio sin dejar de lado esa camiseta, que ya nadie atina a definir.
Pienso. Tal vez desde esa distancia en la que estuve estos diez años, no me permiten adentrarme lo suficiente, desbrozar y tratar de entender. ¿Será?
Pero ese ustedes nunca nos quisieron y sin embargo con nosotros siempre han ganado mucho dinero, demuestra desde los entresijos del discurso, una contundente verdad.
En otro momento, creo que dijo peronchos y ahí la sonrisa me atravesó la cara. Peronchos, no peronistas. Vaya que alegría.
Los que ganan dinero en este país desde siempre , los que saben que ellos, controlan ese juego voraz del juego, de la timba. Los que apuestan siempre, invariablemente en contra de nosotros y encima ganan siempre. Se pusieron a mirar para otro lado. Disimularon una verdad tan vieja como la injusticia.
Ese rasgo entonces. Ese encanto por decir, decirles con una sonrisa irónica, eso. Ustedes nunca nos quisieron, pero gracias a nosotros ustedes la siguen juntando con pala como si nada ocurriese en el mundo.
Vuelvo.
No presiento organización detrás de este momento. No vislumbro, yo, esa sensación de fortaleza necesaria para confrontar desde todos los costados con ese poder que impera. Salvo ella, el resto es grisura, que se espesa y se dispersa al mismo tiempo. Demasiado correctos en su ejecutividad. Distraídos tal vez.
Por nosotros ¿Qué? También los de a pie, nos conformamos con este tranquilo sueño, alguien nos cuida. Ese alguien nos da inclusión, nos cuida. No arrebatamos nada, no hace falta baja desde esa cima, que ella encarna..
Pero insisto, esto es mejor que lo conocido en las última tres décadas. Esto es infinitamente superior a todo los vivido desde los inicios de este periódo democrático.
Vuelvo a la narración.
Toda crítica es relevamiento de la ignomia.
Cumplir con la ley es para los tontos. Nosotros, los ánonimos la cumplimos o tratamos de hacerlo. Los importantes, los dueños de este país jamás necesitaron cumplir con ella. Tengo la impresión profunda, latente, que por ejemplo la corte suprema especula con las próximas elecciones. Es una sensación. Esperan para ver, si Cristina Fernández de Kirchner repite cantidad y acumulación de votos. Especulan.
¿El 7 de diciembre pasará algo? Cumplirán con la ley Clarín, La Nación y todos sus esclavos felices y sus aguerridos periodistas militantes.
Digo.
Mañana, lunes comienza el juicio por el asesinato de Mariano Ferreyra. Asesinato diseñado y llevado a cabo por la vieja patota sindical, desde su dirigente principal a todos esos perejiles pesados, que han robado elecciones y fondos de su sindicato, dejando como siempre a los obreros, como tarzán, en bolas y a los gritos. Mañana se comenzará a hacer justicia. También y como no podía ser de otra forma, hay policías. Viejos socios de los burócratas sindicales. Hábiles en perder pruebas, en dejar zonas liberadas para que los asesinos asesinen tranquilamente. También y por ahí, andan algunos espías de ese célebre centro de agentes secretos argentinos, que sirven, sirvieron solamente para acrecentar las matanzas del último medio siglo. Agentes secretos de esa especie de "Control", en donde todos son los súper agentes 86.
Mañana entonces, ese saludable tiempo de la justicia comenzará a rodar.
Mariano Ferreyra era un militante de la izquierda argentina. Un tipo que desde su propia juventud luchaba por aquellos que siempre necesitan luchadores a su lado. Era un militante político, por eso su asesinato es un crimen político, la eliminación del opositor con elementos del estado en su ejecución. Se estaba yendo con los compañeros luego de la concentración en apoyo a trabajadores ferroviarios. Se estaba yendo, cuando los gordos comenzaron a disparar.
Lo mataron.
Pero para entender esto hay que entender el manejo mafioso, ese eje en el cual siempre se han movido los dirigientes sindicales casi sin excepción. Dirigentes apoltronados en sus poderosos despachos, rodeados de guardaespaldas. Armas, dinero. Dirigentes siempre a espaldas de sus compañeros trabajadores. Traidores de clase desde que comienzan a juntar dinero y acumular poder. Enemigos de todo tipo de democracia interna, sujetos al poder económico de los que realmente mandan en este país. Acopiadores de poder, de influencias, de casas caras, de impunidades.
Esquiroles a conciencia. Oligarcas de clase trabajadora, a espaldas de las necesidades de los afiliados a su sindicato.
Por eso, con José Pedraza, dueño de su sindicato desde hace décadas se cumplen de alguna forma esa tradición de apretadas, de amenazas, de vaciamiento del concepto primario, que es la defensa del compañero de ese sindicato. Pedraza, es uno de los "gordos" del sindicalismo argentino. Es uno de tantos.Ahora está preso y mañana comienza su juicio.
Pero vuelvo con esta clase de traidores.
De las entrañas mismas del poder sindical, cuando te dejan solo, te volvés peligroso para el resto. Los sindicalistas saben de esto, tienen en esa burocracia los resguardos suficientes, para prevenirse. No es casual, que un sindicato argentino, por ejemplo sea uno de los beneficiarios del pago de ese bono que se canceló el viernes el "corralito". Especularon con los bonitos durante diez años y hoy cobran en dólares las ganancias. Es que son como la mafia. Van acordes con los tiempos que corren. Se puede hacer negocios, pero de guante blanco. Nada de andar con matones a rastras, con cadeneros y policías amigos. No, no hace falta. Con Pedraza en cambio pasó, lo que siempre ocurre con estos tipos. Se compró una casita de 1 millón y medio de dólares en una zona paqueta de Buenos Aires. Tenía explosivos y armas en su sindicato. Amenazaba y apretaba como siempre. Participó en la destrucción total del sistema ferroviario argentino en el desguace del estado, iniciado por Carlitos Menem. Pedraza es un entusiasta enemigo de los "zurdos", de las izquierdas en general y de aquellos que cuestionan su poder.
Está preso y seguramente será condenado a pesar de ese contubernio entre policías y asesinos.
Pero mañana, lunes comienza otro momento de la historia. Algo que se debe, sin lugar a dudas por el trabajo de aquellos que iniciaron la investigación, fiscales y jueza: Cristina Camaño y Fernando Fiszer y la jueza Susana Wilma López. Ellos identificaron a ocho de los muchachos de la patota sindical. Seis jefes de la policía federal y llegaron hasta el instigador. el gordo Pedraza. A ellos los procesaron.
Un día luminoso de la justicia. Dije. Me emociona y me templa el espíritu, que por lo menos, alguna vez paguen los que tienen sangre en sus manos.
Pienso.
El plan b. El peronismo, el primer peronismo tiene, tuvo ese desborde que era Evita. También tuvo la caracteristica de hacer olvidar esa tristeza ancestral de los barrios pobres. El peronismo sobrevive porque los que formaron parte de el, forman parte de algo que varía siempre por las diversas coyunturas históricas. El peronismo, a lo mejor, ha vivido siempre más en el odio o la obsesión de los antiperonistas que en la propia adhesión de los propios peronistas. ¿Se entiende?
Siendo muchas cosas el peronismo, no es nada. Por eso y esta fantasía tiene que ver más con el empeño de los antiperonistas, que con el ahínco de los propios peronistas.
Creo, volviendo al tema del principio, que ese supuesto plan b que tiene el gobierno se narra desde la certeza, por mi parte, de la reforma de la constitución. Siempre y cuando, en las elecciones del año próximo se mantega el caudal de votos y respaldos a la gestión perdidencial.
Porque esto, se inscribe en la dolorosa comprobación de este desierto político que es el país. De las fuerzas propias, no hay estamentos que profundicen los actuado por el gobierno. No hay instancias de formación de movimientos que critiquen y que apoyen. Que salgan a defender o a parar las campañas en contra de lo hecho por este gobierno.
Por eso, si Cristina fernández de Kichner termina su mandato, ¿quién la sucederá?. Siendo ella, la única que sale a dar la cara, que lleva adelante la propuesta. Pero ella, no baja línea o en todo caso, no perturba esa comodidad peronista que vivimos mansamente.
Porque para el peronismo no hay que luchar. Todo se derramó desde el estado desde 1946. Las conquistas sociales fueron otorgadas antes que arrancadas a los gobiernos de Perón. Solamente se luchó durante los 18 años de proscripción y no todos los peronistas lo hicieron.
Salió el sol este domingo.
Un buen momento para dedicarme a la lectura de una novela, que según la voy recorriendo, me sigue asombrando. Leopoldo Brizuela consigue con "Una misma noche", una narración que conmueve desde lo más profundo.Como un entretejido en torno de un cuaderno de notas, el escritor junta dos historias ocurridas en la misma calle de su barrio de la ciudad de La Plata. Un hecho ocurrido durante la dictadura y otro , que sucede en el presente. Los dos, tienen ese grado de violencia y esa sordidez que nos acompañó durante años, largos años. Pero también Brizuela narra, describe el miedo. La complicidad surgida desde ese mismo miedo, que convirtió en cómplices a muchos de los ciudadanos de este país. Me quedo varado entonces, mientras el solcito calienta mi romero y mi albahaca balconera. Mientras la ciudad se entrega a esa especie de palpitación, que solamente se percibe los días domingo. ¿Tenemos conciencia de nuestra propia cobardía? ¿Somos sujetos que describen esa cobardía? Retomo esta idea, que se me derrama desde esta inteligente novela que inquieta con sus conclusiones, esas que siempre son propias. La lectura me permite luchar contra la desesperación. Desde siempre, desde muchos antes que pudiese descarnar lo que me decían los autores. Entonces, me quedo con la sensación de haber tenido la oportunidad de leer un buen libro, que ganó un premio español y que seguramente se puede conseguir en Madrid para que mis amigos puedan compartir conmigo esa sensación común de descubrir una buena novela y un buen escritor, que siempre andan haciendo falta en todo el mundo sin duda.
Y me voy.
Para ello, hago sonar un disco también perfecto de un irlandés que desde siempre me ha acompañado, en las buenas y en las malas. Eso ya es más que importante.
Van Morrison, sumando y sumando músicas. Discos improbables, algunos notables y otros no tanto. "The Philosopher's Stone", del cual creo que algún momento ya he hablado, es una de esas rarezas aparecidas, aquí durante el reinado de Carlos I. Cuando nos invadían de todos lados con el consumo fanático y frenético. Cuando el dólar era lo mismo que un peso. Bueno, me pierdo. Sigo. Disco doble. Trabajo que suena a la edición de extras, de cortes que quedaron varados en la espera de un trabajo mejor. No lo se. 25 canciones inéditas y versiones alternativas a por ejemplo: "Real, Real Gone", "Wonderful Remark"o "Bright Side of the Road" el resto de las canciones nuevas tienen fechas que van desde 1970 a 1998, descartadas, arrojadas a ese cajón que los artistas tienen siempre a mano. No obstante esto, el disco suena como una obra compacta, una especie de sonido ideada por este músico como un trabajo en sí mismo. Disco que por otra parte, suena hoy, como grabado ayer nomás.
El viejo Van, cantando desde ese costado de la búsqueda. Dicen los que saben, que por ahí anda dando vueltas una tercera parte, Será cuestión de conseguirla y seguir con esta rabia de vivir que a veces y cuando sale el sol, suele arrebatarme.
Suena el viejo Morrison y la las ventanas se llenan de música. Mis vecinos, soportan por su bondad y por que son buena gente.
A veces me asalta la idea de estar escribiendo mensajes. Un pequeño diario de avatares y otras creencias que me asaltan. Soy lo que escribo. Soy esta lengua que habla.
Presiento que arrojo mensajes al mar dentro de una botella. Que todo sigue según su acostumbrada inercia y que yo, desde un costado elijo ese decir.
Vuelvo.
A la hora de pedir, pido como cabeza, renegado y descamisado, que si reforman la constitución, saquen ese artículo en donde Alfonsín y Menem, explicitaban que se habrá de alentar la inmigración proveniente de Europa. Quiten ese artículo porque da vergüenza. Nada más.
Un abrazo y a no perder las esperanzas.
Por momentos tengo la insensata sensación de presentir, que la presidenta es el único cuadro cabal que hay en esta etapa superadora. Sintetiza en ella misma el accionar político y como siempre es característico del peronismo, en este siempre cohabitan grandezas y profundas miserias. Es una historia desbocada en sí misma y de allí surgen líneas, que se cruzan, que se cambian de sitio sin dejar de lado esa camiseta, que ya nadie atina a definir.
Pienso. Tal vez desde esa distancia en la que estuve estos diez años, no me permiten adentrarme lo suficiente, desbrozar y tratar de entender. ¿Será?
Pero ese ustedes nunca nos quisieron y sin embargo con nosotros siempre han ganado mucho dinero, demuestra desde los entresijos del discurso, una contundente verdad.
En otro momento, creo que dijo peronchos y ahí la sonrisa me atravesó la cara. Peronchos, no peronistas. Vaya que alegría.
Los que ganan dinero en este país desde siempre , los que saben que ellos, controlan ese juego voraz del juego, de la timba. Los que apuestan siempre, invariablemente en contra de nosotros y encima ganan siempre. Se pusieron a mirar para otro lado. Disimularon una verdad tan vieja como la injusticia.
Ese rasgo entonces. Ese encanto por decir, decirles con una sonrisa irónica, eso. Ustedes nunca nos quisieron, pero gracias a nosotros ustedes la siguen juntando con pala como si nada ocurriese en el mundo.
Vuelvo.
No presiento organización detrás de este momento. No vislumbro, yo, esa sensación de fortaleza necesaria para confrontar desde todos los costados con ese poder que impera. Salvo ella, el resto es grisura, que se espesa y se dispersa al mismo tiempo. Demasiado correctos en su ejecutividad. Distraídos tal vez.
Por nosotros ¿Qué? También los de a pie, nos conformamos con este tranquilo sueño, alguien nos cuida. Ese alguien nos da inclusión, nos cuida. No arrebatamos nada, no hace falta baja desde esa cima, que ella encarna..
Pero insisto, esto es mejor que lo conocido en las última tres décadas. Esto es infinitamente superior a todo los vivido desde los inicios de este periódo democrático.
Vuelvo a la narración.
Toda crítica es relevamiento de la ignomia.
Cumplir con la ley es para los tontos. Nosotros, los ánonimos la cumplimos o tratamos de hacerlo. Los importantes, los dueños de este país jamás necesitaron cumplir con ella. Tengo la impresión profunda, latente, que por ejemplo la corte suprema especula con las próximas elecciones. Es una sensación. Esperan para ver, si Cristina Fernández de Kirchner repite cantidad y acumulación de votos. Especulan.
¿El 7 de diciembre pasará algo? Cumplirán con la ley Clarín, La Nación y todos sus esclavos felices y sus aguerridos periodistas militantes.
Digo.
Mañana, lunes comienza el juicio por el asesinato de Mariano Ferreyra. Asesinato diseñado y llevado a cabo por la vieja patota sindical, desde su dirigente principal a todos esos perejiles pesados, que han robado elecciones y fondos de su sindicato, dejando como siempre a los obreros, como tarzán, en bolas y a los gritos. Mañana se comenzará a hacer justicia. También y como no podía ser de otra forma, hay policías. Viejos socios de los burócratas sindicales. Hábiles en perder pruebas, en dejar zonas liberadas para que los asesinos asesinen tranquilamente. También y por ahí, andan algunos espías de ese célebre centro de agentes secretos argentinos, que sirven, sirvieron solamente para acrecentar las matanzas del último medio siglo. Agentes secretos de esa especie de "Control", en donde todos son los súper agentes 86.
Mañana entonces, ese saludable tiempo de la justicia comenzará a rodar.
Mariano Ferreyra era un militante de la izquierda argentina. Un tipo que desde su propia juventud luchaba por aquellos que siempre necesitan luchadores a su lado. Era un militante político, por eso su asesinato es un crimen político, la eliminación del opositor con elementos del estado en su ejecución. Se estaba yendo con los compañeros luego de la concentración en apoyo a trabajadores ferroviarios. Se estaba yendo, cuando los gordos comenzaron a disparar.
Lo mataron.
Pero para entender esto hay que entender el manejo mafioso, ese eje en el cual siempre se han movido los dirigientes sindicales casi sin excepción. Dirigentes apoltronados en sus poderosos despachos, rodeados de guardaespaldas. Armas, dinero. Dirigentes siempre a espaldas de sus compañeros trabajadores. Traidores de clase desde que comienzan a juntar dinero y acumular poder. Enemigos de todo tipo de democracia interna, sujetos al poder económico de los que realmente mandan en este país. Acopiadores de poder, de influencias, de casas caras, de impunidades.
Esquiroles a conciencia. Oligarcas de clase trabajadora, a espaldas de las necesidades de los afiliados a su sindicato.
Por eso, con José Pedraza, dueño de su sindicato desde hace décadas se cumplen de alguna forma esa tradición de apretadas, de amenazas, de vaciamiento del concepto primario, que es la defensa del compañero de ese sindicato. Pedraza, es uno de los "gordos" del sindicalismo argentino. Es uno de tantos.Ahora está preso y mañana comienza su juicio.
Pero vuelvo con esta clase de traidores.
De las entrañas mismas del poder sindical, cuando te dejan solo, te volvés peligroso para el resto. Los sindicalistas saben de esto, tienen en esa burocracia los resguardos suficientes, para prevenirse. No es casual, que un sindicato argentino, por ejemplo sea uno de los beneficiarios del pago de ese bono que se canceló el viernes el "corralito". Especularon con los bonitos durante diez años y hoy cobran en dólares las ganancias. Es que son como la mafia. Van acordes con los tiempos que corren. Se puede hacer negocios, pero de guante blanco. Nada de andar con matones a rastras, con cadeneros y policías amigos. No, no hace falta. Con Pedraza en cambio pasó, lo que siempre ocurre con estos tipos. Se compró una casita de 1 millón y medio de dólares en una zona paqueta de Buenos Aires. Tenía explosivos y armas en su sindicato. Amenazaba y apretaba como siempre. Participó en la destrucción total del sistema ferroviario argentino en el desguace del estado, iniciado por Carlitos Menem. Pedraza es un entusiasta enemigo de los "zurdos", de las izquierdas en general y de aquellos que cuestionan su poder.
Está preso y seguramente será condenado a pesar de ese contubernio entre policías y asesinos.
Pero mañana, lunes comienza otro momento de la historia. Algo que se debe, sin lugar a dudas por el trabajo de aquellos que iniciaron la investigación, fiscales y jueza: Cristina Camaño y Fernando Fiszer y la jueza Susana Wilma López. Ellos identificaron a ocho de los muchachos de la patota sindical. Seis jefes de la policía federal y llegaron hasta el instigador. el gordo Pedraza. A ellos los procesaron.
Un día luminoso de la justicia. Dije. Me emociona y me templa el espíritu, que por lo menos, alguna vez paguen los que tienen sangre en sus manos.
Pienso.
El plan b. El peronismo, el primer peronismo tiene, tuvo ese desborde que era Evita. También tuvo la caracteristica de hacer olvidar esa tristeza ancestral de los barrios pobres. El peronismo sobrevive porque los que formaron parte de el, forman parte de algo que varía siempre por las diversas coyunturas históricas. El peronismo, a lo mejor, ha vivido siempre más en el odio o la obsesión de los antiperonistas que en la propia adhesión de los propios peronistas. ¿Se entiende?
Siendo muchas cosas el peronismo, no es nada. Por eso y esta fantasía tiene que ver más con el empeño de los antiperonistas, que con el ahínco de los propios peronistas.
Creo, volviendo al tema del principio, que ese supuesto plan b que tiene el gobierno se narra desde la certeza, por mi parte, de la reforma de la constitución. Siempre y cuando, en las elecciones del año próximo se mantega el caudal de votos y respaldos a la gestión perdidencial.
Porque esto, se inscribe en la dolorosa comprobación de este desierto político que es el país. De las fuerzas propias, no hay estamentos que profundicen los actuado por el gobierno. No hay instancias de formación de movimientos que critiquen y que apoyen. Que salgan a defender o a parar las campañas en contra de lo hecho por este gobierno.
Por eso, si Cristina fernández de Kichner termina su mandato, ¿quién la sucederá?. Siendo ella, la única que sale a dar la cara, que lleva adelante la propuesta. Pero ella, no baja línea o en todo caso, no perturba esa comodidad peronista que vivimos mansamente.
Porque para el peronismo no hay que luchar. Todo se derramó desde el estado desde 1946. Las conquistas sociales fueron otorgadas antes que arrancadas a los gobiernos de Perón. Solamente se luchó durante los 18 años de proscripción y no todos los peronistas lo hicieron.
Salió el sol este domingo.
Un buen momento para dedicarme a la lectura de una novela, que según la voy recorriendo, me sigue asombrando. Leopoldo Brizuela consigue con "Una misma noche", una narración que conmueve desde lo más profundo.Como un entretejido en torno de un cuaderno de notas, el escritor junta dos historias ocurridas en la misma calle de su barrio de la ciudad de La Plata. Un hecho ocurrido durante la dictadura y otro , que sucede en el presente. Los dos, tienen ese grado de violencia y esa sordidez que nos acompañó durante años, largos años. Pero también Brizuela narra, describe el miedo. La complicidad surgida desde ese mismo miedo, que convirtió en cómplices a muchos de los ciudadanos de este país. Me quedo varado entonces, mientras el solcito calienta mi romero y mi albahaca balconera. Mientras la ciudad se entrega a esa especie de palpitación, que solamente se percibe los días domingo. ¿Tenemos conciencia de nuestra propia cobardía? ¿Somos sujetos que describen esa cobardía? Retomo esta idea, que se me derrama desde esta inteligente novela que inquieta con sus conclusiones, esas que siempre son propias. La lectura me permite luchar contra la desesperación. Desde siempre, desde muchos antes que pudiese descarnar lo que me decían los autores. Entonces, me quedo con la sensación de haber tenido la oportunidad de leer un buen libro, que ganó un premio español y que seguramente se puede conseguir en Madrid para que mis amigos puedan compartir conmigo esa sensación común de descubrir una buena novela y un buen escritor, que siempre andan haciendo falta en todo el mundo sin duda.
Y me voy.
Para ello, hago sonar un disco también perfecto de un irlandés que desde siempre me ha acompañado, en las buenas y en las malas. Eso ya es más que importante.
Van Morrison, sumando y sumando músicas. Discos improbables, algunos notables y otros no tanto. "The Philosopher's Stone", del cual creo que algún momento ya he hablado, es una de esas rarezas aparecidas, aquí durante el reinado de Carlos I. Cuando nos invadían de todos lados con el consumo fanático y frenético. Cuando el dólar era lo mismo que un peso. Bueno, me pierdo. Sigo. Disco doble. Trabajo que suena a la edición de extras, de cortes que quedaron varados en la espera de un trabajo mejor. No lo se. 25 canciones inéditas y versiones alternativas a por ejemplo: "Real, Real Gone", "Wonderful Remark"o "Bright Side of the Road" el resto de las canciones nuevas tienen fechas que van desde 1970 a 1998, descartadas, arrojadas a ese cajón que los artistas tienen siempre a mano. No obstante esto, el disco suena como una obra compacta, una especie de sonido ideada por este músico como un trabajo en sí mismo. Disco que por otra parte, suena hoy, como grabado ayer nomás.
El viejo Van, cantando desde ese costado de la búsqueda. Dicen los que saben, que por ahí anda dando vueltas una tercera parte, Será cuestión de conseguirla y seguir con esta rabia de vivir que a veces y cuando sale el sol, suele arrebatarme.
Suena el viejo Morrison y la las ventanas se llenan de música. Mis vecinos, soportan por su bondad y por que son buena gente.
A veces me asalta la idea de estar escribiendo mensajes. Un pequeño diario de avatares y otras creencias que me asaltan. Soy lo que escribo. Soy esta lengua que habla.
Presiento que arrojo mensajes al mar dentro de una botella. Que todo sigue según su acostumbrada inercia y que yo, desde un costado elijo ese decir.
Vuelvo.
A la hora de pedir, pido como cabeza, renegado y descamisado, que si reforman la constitución, saquen ese artículo en donde Alfonsín y Menem, explicitaban que se habrá de alentar la inmigración proveniente de Europa. Quiten ese artículo porque da vergüenza. Nada más.
Un abrazo y a no perder las esperanzas.
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